Ingeniero mecánico de formación, con un título de cocina y una pasión devoradora por la fotografía. Todo empezó en la calle, durante mis viajes: una cámara analógica, mucho blanco y negro y las ganas de guardar lo que la gente no ve pasar.
Con los años, la pasión se convirtió en oficio. Pasé al digital y me especialicé en el retrato. Mis cámaras de carrete siguen saliendo en las grandes ocasiones.
Trabajo en exteriores, interiores o estudio, en español, inglés y francés.